Retorno a Shaolin (1980)

SECCION SANGRE AMARILLA por CHURRI


Titulo Original: Return To The 36th Chamber

Director: Lau Kar Leung

Productor: Run Run Shaw

Compañia: Shaw Brothers

Guión: Ni Kuang

Director acción: Lau Kar Leung

Reparto: Gordon Liu Chia Hui, Johnny Wang Lung Wei, Hsiao Ho, Kong Do, Kwan Yung Moon, Ching Chu, Kara Hui Ying Hung, Bruce Lai, Yeung Jing Jing, Wong Ching Ho.

Comentarios: Cantón, fábrica de tintes Chiang Tai. Ma (Kong Do), su director, dice a Sheng, encargado de colores, que éstos son malos, que contrató a 10 manchúes para mezclarlos y que reducirá a los obreros el sueldo para pagar a éstos y sus jefes, Yuan Li y Chuan Min (Kwan Yung Moon y Bruce Lai). Hay una revuelta, que sofocan los brutales Yuan y Chuan, grandes luchadores que les golpean, humillan y les dicen que trabajan para ellos o perderán trabajo y piernas. Los obreros claudican, pero convencen a Ah Chieh, (Gordon Liu), hermano de Sheng, de que les ayude. Es todo un monje Shaolin… falso, un farsante que tima a simples, busca fondos y vende “pastillas mágicas Shaolin”. Atraen a Chuan y 2 manchúes a un bosque y les atacan, pero son derrotados. Aparece Ah Chieh, vestido de monje y dice ser San Ta, el mítico Abad de Shaolin. Ayudado por los obreros, finge poderes físicos y marciales casi sobrehumanos. Engaña a los manchúes, a los que dice que paguen su sueldo íntegro a los obreros, pero Wang Kao Fen, su jefe (espléndido Wang Lung Wei), nota que no han visto luchar a “San Ta”. En la fábrica le invita a luchar contra ellos. Ah Chieh intenta engañarles… no funciona. Le golpean, derrotan y humillan, y quitan la mitad del sueldo a los obreros, que culpan a Ah Chieh de su situación. Él, dolido, dice que aprenderá kung fu en Shaolin para vengarse y enseñarles a luchar.

En Shaolin pide a San Ta que sea su Maestro. Supera su primera prueba y logra fuerzas y técnicas que no tenía. San Ta le dice que entró ilegalmente pero que se quede, ponga andamios en las fachadas del templo, y que no baje del andamio. Los pone y ve a sus pies (gran imagen) a los alumnos que practican el kung fu vedado para él. ¿O no?. En la solitaria calma del andamio duplica con ingenio y los sencillos materiales de que dispone los artilugios que usan los alumnos (hasta un muk yan), y repite día y noche los ejercicios que éstos realizan. Entre su trabajo en los andamios, donde logra una insólita destreza con lazos y cañas de bambú, y sus solitarias prácticas, es cada vez más hábil y fuerte, aunque él no lo note. Desea vengarse, y se entrena hasta sangrar. Ah Chieh atando las largas varas con tiras de bambú, fijándolas con gran pericia, convirtiéndolas en su universo de bambú, o ejercitándose por sus andamios como un alumno más, es una imagen icónica del cine de Hong Kong.
Tarda 3 años en ponerlos, pero San Ta le dice que los derribe y se vaya, Ah Chieh, irritado (creía que sería su alumno) estalla, dice que sea su maestro, y que no se va. San Ta le ataca para comprobar su nivel, un gran momento. Atónito, ve que Ah Chieh posee una destreza marcial inusitada, mas no le dice que ya es un verdadero monje Shaolin, sólo le expulsa.. ya puede emprender su venganza. Ya en Canton, sus amigos le hacen ver que ya es un Maestro Shaolin. Ah Chieh destroza la puerta de la fábrica, dice ”Soy Jen Chieh, y vengo de Shaolin”… y nace un nuevo mito de las Artes Marciales.

Ya nunca ví un andamio con los mismos ojos… Hacía dos años desde el estreno de la fantástica Las 36 cámaras de Shaolin, que obtuvo tal éxito dentro y fuera de China, y la fama de Gordon Liu y su personaje, San Ta, son tan espectaculares, que la mítica Shaw Brothers filma una secuela, algo poco usual, aunque los cambios son mínimos. El director e instructor de lucha es de nuevo el gran Lau Kar Leung, y su actor principal Gordon Liu, aunque Ni Kuang, el guionista, crea otro personaje para él … y Retorno a Shaolin tomó forma. Es una secuela excepcional con todos los elementos que hacen mítica a la seminal Las 36 Cámaras: El vital Gordon Liu, San Ta, secundario pero bien interpretado por el eficaz Ching Chu, ejercicios inhumanos, suelos ardientes, sacos rompecabezas, alumnos con cubos de agua para robustecer sus brazos, agudos palos que les herirán si los bajan, o las filas de alumnos ejecutando sus prácticas al unísono, y posee momentos bellamente estéticos, como los obreros que luchan contra manchúes y Ma con rollos de tejido al descubrirse el engaño de Ah Chieh en la fábrica, majestuosa explosión de color y violencia. Posee un acentuado y bienvenido toque humorístico, sin llegar a la parodia, del que carecía Las 36 Cámaras, y su música es espléndida y muy reconocible. El apartado marcial, Wang Lung Wei aparte, es impecable, pues cuenta con firmes luchadores como Kong Do, capaz de ofrecer una buena lucha, y espléndidos como Bruce Lai y sobre todo, el brutal Kwan Yung Moon, fiero coreano cuyas luchas siempre ofrecen un gran espectáculo.

Aquí las grandes y espectaculares luchas también se producen al final, como el espléndido y largo combate de Ah Chieh en la fábrica contra los esbirros manchúes y Ma, a los que golpea y ata con cuerdas de bambú cual andamios, el muy vistoso contra los manchúes armados de banquetas, letales en combate como ya demostró Yuen Biao a Jackie Chan en El Chino, y el final, claro, un prolongado y sobresaliente combate, intensísimo, feroz, contra uno de los mejores villanos del cine de Hong Kong, Wang Lung Wei, espléndido luchador, el único capaz de luchar contra Gordon. Posee coreografías sensacionales e imágenes impactantes como Ah Chieh lanzándose, en cámara lenta, a través del agua que surge del pozo, una imagen clásica, éste derribando, en magnífica cámara lenta, numerosas varas de bambú destinadas para los andamios, sobre un atónito Wong aplastándolo casi. Ah Chieh elige que el combate final sea en una casa repleta de andamios lo que le permite ejecutar su “Kung fu de los andamios”, espectacular mezcla de lucha y trabajo manual, nunca visto en una película de Hong Kong, que Gordon ejecuta con sorprendente verismo, como si fuera un estilo de lucha real.
Película mítica, pues, donde imperan el gran carisma de Gordon Liu, capaz de la lucha más frenética y de grandes rasgos de humor, y la perfecta idea de Lau Kar Leung de lo que debe ser una película de Artes Marciales: Guión creíble, sumo cuidado en detalles y ambientación y combates espectaculares, los mejor desarrollados en una pantalla, con ésa fantástica realización que permite seguirlos como si se desarrollaran ante tí. En resumen, una auténtica obra maestra que debe verse obligatoriamente, a ser posible, tras Las 36 Cámaras De Shaolin.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Fichas de peliculas, Reseñas cine de los 80s, Sección Sangre Amarilla, Shaw Brothers. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Retorno a Shaolin (1980)

  1. Pingback: Listado de peliculas « Saca Tus Sucias Pezuñas de Mi Tatami

  2. Alikuekano dijo:

    Que grande la saga de las 36 cámaras de Shaolin… son todas unas películas geniales en su genero, a pesar de que alguna me guste mas que otra, como es normal jeje.

  3. Paola dijo:

    por favor cuando leas el email, borralo, ya que npo quiero que mi correo aparezca en la web para evitar spam, muchas gracias…

  4. calros dijo:

    ¿Sabes si la edición de esta peli en VHS por Warner Bros. lleva el doblaje original de cine? Porque el DVD de Mangafilms no lo lleva (bueno, de hecho ninguna edición de Shaw en DVD en España lo lleva nunca)

  5. Anónimo dijo:

    que te den por culoooo

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s