Los Vengadores de Shaolin (1977)

**Nota de Emisucio** Hoy tengo el orgullo de poder anunciar la vuelta al blog de nuestro colaborador favorito: CHURRI. La verdad que este tiempo de ausencia se han debido a problemas ajenos a su propia voluntad, por lo cual su retorno se hace aún más dulce si cabe, es indudable la enorme amistad y vínculos más halla del cine que nos separan por lo cual la alegría de volver a poder otorgarle el protagonismo con sus espectaculares reseñas son infinitas. Bienvenido de nuevo a tu casa mi querido Churri! Así que acomodaros para disfrutar de una fabulosa reseña que ha confeccionado, en la que es sin duda una de mis películas favoritas de Kung Fu de todos los tiempos.

Titulo original: Executioners From Shaolin

Director: Lau Kar Leung

Compañia: Shaw Brothers

Productor: Runme Shaw

Guión: Ni Kuang

Director acción: Lau Kar Leung

Reparto: Chen Kuan Tai, Lo Lieh, Lily Li Li Li, Wong Yu, Kong Do, Cheng Hong Yip, John Cheung Ng Long, Shum Lo, Gordon Liu Chia Hui, Fung Hak On

Descripción, por CHURRI: 1768. La invasora Corte de Manchuria, al saber que los rebeldes revolucionarios utilizan como refugio el templo Shaolin de Fujian, ordena al renegado monje Shaolin, el sanguinario Pai Mei (Lo Lieh) y a su mejor alumno, Kao Tsing Chun, (Chiang Tao) que destruyan dicho monasterio, cosa que hacen incendiándolo, pese a la tremenda lucha a muerte que el monje Chi San (Hoy Sang Lee), uno de los más hábiles luchadores del templo, entabla contra el pérfido Pai Mei, en un combate espectacular.

Algunos monjes huyen, entre ellos dos de sus mejores luchadores, Hung Hsi Kuan (Chen Kuan Tai) y Tung Tien Chin (Gordon Liu). Perseguidos por los manchúes, Tung, herido, dice a Hung Hsi que huya y vengue a su maestro, Chi San. Se abalanza contra los manchúes y el malvado Kao Tsing, al que hiere, entablándose una lucha feroz. Y casi los derrota, pero acribillado por las flechas muere, como dice Kao Tsing, como un héroe.

Kao Tsing dice a Pai Mei que deberían perseguir a los huídos, pero éste, envanecido tras vencer a Chi San, dice que no son un peligro. Los huídos, camuflados como compañías teatrales ambulantes en sus Juncos Rojos extienden la rebelión entre el pueblo. Y en una ciudad, Hion Chun, joven artista marcial (la excepcional Lily Li) molesta pues la llegada de la compañía de Hung Hsi interrumpe su espectáculo, lucha contra Shiao Hu, el mejor amigo de Hung Hsi y contra éste. Impresionado por su habilidad, Hung Hsi la invita a visitar su junco, se enamoran, se casan? son tiempos felices.

Pero los invasores manchúes al saber que los Juncos Rojos son el vehículo de los revolucionarios, hunden varios. Hung Hsi, la embarazada Hion Chun y Shiao Hu escapan y Hion Chun da a luz un niño, Wen Ding.

Hung Hsi pule durante diez años su técnica del Tigre para vengar a Chi San y Tung Tien, y Hion Chun adiestra a Wen Ding en los secretos de la técnica de la Grulla. Hung Hsi acude al castillo de Pai Mei, y pese a derrotar a sus hombres y enfrentarse valientemente a él en un fiero combate, comprueba que sus ataques a las zonas vitales de Pai Mei son inútiles, y que no es rival para sus terribles artes marciales, de un nivel casi sobrehumano. Derrotado cruelmente, sólo la intervención de Shiao Hu logra salvarle, pero antes de morir éste le dice que sólo atacando los puntos vitales de Pai Mei entre la una y las tres podrá derrotarle.

Pasan siete años y Wen Ding es un joven fatuo y bravucón, pendenciero, muy versado en el estilo de la grulla, y lucha una y otra vez contra sus padres en frenéticos combates. Hung Hsi diseña un maniquí lleno de cojinetes metálicos, al que ataca entre la una y las tres, cogiendo con toda rapidez éstos mientras caen por su interior. Intenta asir uno concreto, mas nunca es lo bastante rápido, y además se niega tercamente a aprender el estilo de la Grulla, aunque Hion Chun le dice que sólo uniendo ambos estilos podrá vencer a Pai Mei. Hung Hsi perfecciona aún más su técnica, que alcanza un nivel aterrador, de absoluta maestría, por lo que decide volver a luchar contra Pai Mei, pero Hion Chun dice a Wen Ding que Pai Mei no mató antes a Hung Hsi al no considerarlo peligroso, pero ahora que logró la maestría en el estilo del Tigre, Pai Mei lo matará. Wen Ding se enfrenta a su padre y le dice que no le dejará ir, pero éste le derrota fácilmente, y le dice que su destino es vengar a su maestro y sus amigos, y Wen Ding lo comprende.

En el castillo, Hung Hsi es atacado por multitud de hombres armados, pero éste lucha terriblemente y llena la escalera de docenas de cadáveres, en una escena de gran plasticidad, similar a la terrible matanza del puente de La furia del tigre amarillo. En el castillo le esperan Pai Mei y Kao Chin Chung, el otro responsable de la destrucción del templo Shaolín y de la muerte de Tung Tien Chin. En una lucha aún más cruenta y terrible que la anterior, Hung Hsi mata sin piedad a muchos de los hombres de Pai Mei, hasta a Kao Ching Chung. Entonces, un impresionado Pai Mei y él se ven de nuevo las caras? sólo uno de los dos saldrá vivo?

Comentarios, por Churri: Lau Kar Leung, tras participar en muchas películas como director de acción, coreógrafo o actor, dirigió en 1975 una de sus primeras películas como director, no sólo de acción, Spiritual boxer, también con Wong Yu, un precedente de las futuras comedias de kung fu, y en 1976  la excelente El desafío de los Maestros (Challenge of the masters), que reunió a muchos de los actores de la futura Los vengadores de Shaolin, pues allí estaban Gordon Liu , Chen Kuan Tai , Wong Yu, Lily Li, Cheng Hong Yip, Kong Do, Fung Hak On y el mismo Lau Kar Leung. Era un grupo cohesionado, pues, y a Lau Kar le gustó tanto el trabajo de éstos,  la gran compenetración de sus luchadores y la satisfacción por los buenos resultados de dichas películas, que abordó un ambicioso proyecto, relatar el incendio del Monasterio de Fujian por Pai Mei (Cejas Blancas, un espléndido Lo Lieh  en uno de sus mejores papeles de malvado) y la muerte del gran maestro Chi San a manos de éste y como un monje superviviente, Hung Hsi, prepara su venganza.

Pai Mei (o Bai Mei) es un personaje clave del rico folklore chino, se dice que real, que fue un monje Shaolín renegado y vendido a los invasores manchúes? unos dicen que en el tiempo de éstos acontecimientos era un anciano, por su imponente cabellera blanca y sus cejas blancas de donde le vino su apodo, y otros dicen que no era un anciano, si no albino? pero sin duda, era poseedor de una maestría inagotable en las Artes Marciales. Y para narrar ésa historia clásica, Lau Kar contó con un presupuesto abundante, rodajes en espléndidos y bellos exteriores y un plantel de auténticas estrellas, lo mejor de Shaw Brothers. Y contra un malvado tan espectacular como Lo Lieh, Lau Kar opondrá a algunos de sus actores favoritos, su casi hermano, un Gordon Liu  con cabello al que faltaba muy poco para conseguir el papel de su vida y un enorme éxito en ?Las 36 cámaras de Shaolin? y que aquí se luce breve, pero espléndidamente, en una tremenda lucha contra docenas de esbirros manchúes, Wong Yu, que también poco después logrará uno de sus más recordados papeles en la excelente Dirty Ho, y Chen Kuan Tai, prototipo del actor con un gran atractivo para el público oriental, bronco, muy duro, sumamente violento e inflexible en sus venganzas? y con una técnica particularmente destructiva, su excelente, real y muy agresiva técnica del Tigre. Chen Kuan Tai asumió perfectamente el papel de Hung Hsi, pues no le era ajeno. De hecho, él ya fue Hung Hsi en la previa (1974) y espléndida Dos héroes, que narra el encuentro de Hung Hsi y otro gran héroe chino, Fong Sai Yuk, tras el incendio del templo por las tropas Ching, y que fue dirigida con gran acierto por Chang Cheh.

Fong Hsai Yuk, Wong Fei Hung o Hung Hsi son algunos de ésos grandes héroes chinos casi sobrehumanos donde es imposible separar la realidad de la leyenda, pues son los grandes vengadores del pueblo chino ante sus invasores, personajes adorados por éste pueblo aún hoy. El papel de Hung Hsi le sentaba como un guante a Chen Kuan Tai, no siendo pues un esfuerzo retomarlo en Los vengadores de Shaolin, y para acompañarlo, nadie mejor que una de las mejores actrices y luchadoras del cine de Hong Kong, la estupenda Lily Li, en un remarcable papel como la paciente y muy combativa Hion Chun, que muestra de nuevo su soberbia técnica en los muy estéticos combates contra Chen Kuan Tai o Wong Yu, y que es una rival temible.

Lau Kar sabía perfectamente que las infamias del renegado Pai Mei y su secuaz Kao Chin Chung, el excelente Chiang Tao, debían ser tales que el público casi aullase pidiendo la cabeza (y las cejas) de Pai Mei. Y así, puestos a cometer tropelías, no sólo incendian el templo Shaolin y matan al Maestro Chi San, si no que también aniquilan al heróico Gordon Liu, que se luce breve y muy cruentamente, en una lucha desesperada y señaladísima. El público, indignado, no podrá perdonar ésas muertes? y Lau Kar sabía bien como calmarles, pues allí estaban Chen Kuan Tai y Wong Yu, buscando una horrible venganza.

Wong Yu es un gran hallazgo, si bien Wen Ding en principio es un poco negativo, un joven lleno de encajes y lacitos, prepotente y fatuo, y creído de su habilidad (que, realmente era mucha, Wong Yu siempre poseyó una técnica marcial espectacular, y una habilidad acrobática destacadísima), pero chocaba su aspecto, más cerca de la androginia que de un joven poderoso y viril, digno hijo de su tan masculino padre. De hecho, el que una de las luchas más destacadas sea entre un volcánico y marcialmente fabuloso Lo Lieh y un casi neófito Wong Yu era casi anticlimático, pero Lau Kar, como siempre, supo extraer lo mejor del gran Wong Yu, y hacer que su combate contra Pai Mei (así como los de éste contra Hung Hsi) tuviera una pátina de Gran Lucha, convertirlo en un enfrentamiento épico entre un guerrero invencible y el joven creador de una técnica única al unir el Tigre y la Grulla, lo único capaz de derrotar a Pai Mei y que la gran tozudez de Hung Hsi le impidió aceptar. Wen Ding lucha con toda la contundencia posible contra el fiero Pai Mei? y el resultado es antológico.


Todo destaca en ésta película excepcional que Lau Kar convirtió en un gran clásico de la Shaw Brothers. El protagonismo de sus espléndidos actores, los caracteres tan puros y antagónicos de Pai Mei y Hung Hsi en dos de los mejores papeles respectivos de Lo Lieh y Chen Kuan Tai, los ciclópeos, durísimos entrenamientos de éste, que casi talan un bosque y los de Wen Ding, no menos señalados, la sabia alternancia de momentos marciales terribles y escenas familiares que nos muestran que nuestros héroes son humanos, que literalmente sangran si les hiere, y claro, el espectacular brío de Lau Kar al dirigir la película, y ése modo tan particular de dirigir los combates, de rara y legendaria intensidad, que parte de un profundísimo conocimiento del cine y del arte de la lucha. De hecho, los combates son, como sucede siempre en el cine de Lau Kar Leung, el plato fortísimo de ésta película, combates todos de una técnica depuradísima (de hecho, el propio Lau Kar, como acostumbra, se lució en un pequeño pero espectacular papel, es el esbirro de Pai Mei que ataca a Hung Hsi con un sansetsukon), terribles y donde todos saben que sólo puede quedar un hombre en pié?

Película, pues, imprescindible en tu filmoteca de gran aficionado a las Artes Marciales,  o si  deseas iniciarte en ellas. Anímate y búscala? Pocas podrán mejorarla.

Fdo: Vuestro amigo Churri

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5 thoughts on “Los Vengadores de Shaolin (1977)

    1. como hago para ver las peliculas solo dan dos minutos y ami me cagan de gusto todas las peliculas de este genero

  1. hola, como hago para ver la pelicula completa, me gusta mucho este cine de artes marciales, por favor podeis indicarme como acceder la pelicula total

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