Tai Chi Zero / Tai Chi 0 (2012)

Reseña por: DAVID IMAGINAUTA

Director: Stephen Fung Tak Lun

Productor: Daniel Wu Yin Cho

Compañia: Huayi Brothers & Taihe Film Investment Co., Ltd.

Guión: Chia-lu Chang, Kuo-fu Chen, Hsiao-tse Cheng

Director acción: Sammo Hung Kam Bo

Interpretes:  Jayden Yuan, Angelababy, Tony Leung Ka-Fai, Eddie Peng, William Fung, Shu Qi, Stanley Fung, Ying Da, Bruce Leung.

Descripción: La vida de Yang está maldecida por un bulto que sobresale de su frente, provocando las burlas de todos quienes le rodean. Queriendo evitar que el bulto crezca hasta resultar peligroso, se dirige a una aldea remota para aprender tai chi con el maestro Chen. Recibido con hostilidad por los lugareños, fracasará en todos sus intentos de demostrar su valía. Su última oportunidad será destruir una máquina de vapor que amenaza con atravesar el pueblo y romper su precioso ecosistema.

Comentarios de David Imaginauta: Saludada como la primera salva cinematográfica del subsubgénero del steampunk kung fu, es sin embargo una mixtura tan compleja de influencias que escapa a cualquier clasificación. Mezcla sin rubor y de forma gruesa -te martillea con ello- la estética del cómic y la del videojuego, pero también la del cartoon americano, lo que la sitúa como derivado de la exitosa “Kung Fu Sion” (aka “Kung Fu Hustle”) que gozaba de similar tono cómico, estético, profusión de efectos y ambientación retro.

El protagonismo de la cinta recae sobre el medallista olímpico y pluricampeón de wushu Yuan Xiao Chao, aquí occidentalizado como Jayden Yuan. Lo de situar a un campeón al frente de una producción no es maniobra ajena a la historia del género -solo hay que leer el currículo de Jet Li para apercibirse-, pero en este caso condiciona negativamente el resultado de la cinta al no gozar Yuan de suficientes habilidades interpretativas, bis cómica o presencia escénica para camuflarlo. Por suerte su papel queda resumido en chico más tonto que un asa sin cubo busca maestro para curar cuerno frontal envenenado.

tai_chi

¡Grrrrrrrrrrr! ¡Hulk aplasta!

La trama fantástica se organiza en derredor de la leyenda del maestro Yang Lu Chan, de quien se decía que robó el estilo Tai Chi Chuan -prohibido a gente ajena al circulo familiar- observando a través del ojo de una cerradura al maestro Chen Chang Xing. Aunque esta versión fue desmentida por el Gran Maestro Fu Zhong Wen, en una entrevista publicada por la revista americana “T’ai Chi”, el cuento era demasiado atractivo como para obviarlo en una adaptación fílmica. A parte de que, en el fondo, esa versión conserva los elementos principales de la historia “real” bajo la patina de cuento chino.

Pese a la profusión de personajes y situaciones, la trama está exclusivamente al servicio del delirio visual subsiguiente. Se inicia con homenaje al cine mudo (cameo de Shu Qui) durante la infancia de Yang Lu Chan, continua con el cine épico, en la abigarrada escena en la que “El Tonto” desencadena su versión hardcore producto de recibir topetazos en la cornamenta y, tras este larguísimo pero entretenido preámbulo, llegamos al escenario clásico por antonomasia: La aldea.

https://i0.wp.com/www.hkcinemagic.com/en/images/movie/large/1155610_3e18b05aca22b8eded9576d75a3c00db.jpg

El pueblecito rural, símbolo de la China ancestral, es el telón de fondo de innumerables producciones. El equivalente a las pequeñas ciudades del western. Obviamente este tipo de decorados recortan el gasto de producción, pero también tienen su carga conceptual. Nacionalismo etnográfico versus invasión colonial. Tradición versus tecnología. No es algo ajeno a otras producciones ni en lo conceptual ni en el desarrollo -revuelta popular contra el invasor-, pero las películas de acción chinas (antes Hong Kong) se caracterizan precisamente por subliminar las duelos y complejos nacionales.

Luego, todo telón necesita representar algo de drama humano. Al menos el consabido romance entre protagonistas. En contraposición al papel de florero dedicado por el cine de acción americano a la mujer, Hong Kong fue pionera en heroínas fuertes y creíbles. Así que un plato fuerte en “Tai Chi Zero” es la abrumadora presencia de Angelababy como partenaire del protagonista. Tres cuartas partes china y una germánica -como Bruce Lee-, más una larga carrera en el mundo del modelaje japonés, han cincelado su aspecto hasta resultar una versión Anime de Audrey Hepburn.

Chen Yu Niang segundos antes de propinarle tremenda paliza a su futuro marido

Curiosamente ni su aspecto delicado ni falta de conocimientos técnicos resulta óbice para que durante esta primera parte del díptico hostie sin piedad al pobre Yang Lu Chan, quien se lleva tremenda mano de hostias de su parte -y del resto de lugareños, aquí hay para todos- cada vez que intenta entrar en la aldea para aprender tai chi. El interés romántico de Chen Yu Niang en este momento se circunscribe a su novio de toda la vida, encarnado por  un acertado Eddie Peng, quien actua como testaferro de los intereses británicos en China. Fang Zijing (Eddie) se encuentra atrapado en el triangulo amoroso que representa su conflicto entre la infeliz infancia como victima de bullying y la aristocrática way of life victoriana que representa la también muy jamona Claire Heathrow, interpretada por la modelo malasia Mandy Lieu.

Excusas peregrinas que nos llevan al plato fuerte, la aparición de la tanqueta retrofuturista del cartel que proporciona buenos momentos de caos colectivo además de brindarle al pobre Yang Lu Chan la posibilidad de hacer algo heroico por la aldea,  jugándose la vida por los que le tratan de gilipollas. Como mandan los cánones.

El tamaño sí importa

Por fortuna el CGI (Computer-generated imagery) resulta bastante limpio, no como en otras producciones en donde su sola presencia acaba en un guiso de colores en el que resulta indefectiblemente imposible dilucidar si lo que estás mirando es pierna o teta. Aquí queda bien integrado en las escenas de acción, las cuales además están muy bien resueltas. Y no es para menos, puesto que estas son el eslabón del film con el pasado artesanal del género a través de su action director: el infamemente obeso Sammo Hung. El actor con físico de orangután y agilidad felina es también un soberbio realizador y coreógrafo, que vuelve aquí a realizar un gran trabajo aunque en órbita distinta al acometido en Ip Man. Lejos de la acción espectacular pero verosímil, se adapta a un reparto coral aunque carente de la experiencia de un Donnie Yen, componiendo escenas más amparadas en trucajes y efectos digitales que en habilidades técnicas, pero aun así muy fluidas y orgánicas respecto al resto de la producción. Su trabajo fue nominado a los Golden Horse aunque acabó claudicando ante el Motorway de Cheang Pou-Soi, respuesta asiática a la saga de “A todo gas”.

tai_chi-sc4

+ Excelente diseño de producción. En este aspecto también fue nominada a los Golden Horse.
+ Garantizo que el casting femenino puede curar el hipo.
+ Notables escenas de acción exagerada aunque adaptando los principios del Tai Chi.
+ Tanque steampunk ¡Gigante!
+ Buen ritmo. Ocurren tantas cosas y de forma tan vertiginosa que es difícil aburrirse.

– Es algo tan loco que obviamente puede ocasionarle indigestiones a todos los que no tengan el adecuado grado de frikismo.
– El guión prescinde de caracterización.
– El constante y alocado movimiento de cámara de Stephen Fung puede molestar a los seguidores más veteranos.

¿Donde puede ver la película?: Nuestros amigos de ASIA TEAM, hicieron un gran trabajo para encontrarla.

Anuncios